viernes, 10 de febrero de 2012

LA FÓRMULA DE LA RELATIVIDAD
Y LA KABALÁH
 (Albert Einstein)


En las enseñanzas de este primer nivel, me he sentido tocada de forma especial por la fórmula de la relatividad transformada en letras hebreas. Sentí rápidamente una llamada a desarrollarla y estudiarla,  sobre esta intuición voy a desarrollar mi trabajo.

Einstein fue inspirado a través de la intuición, solo a través de ésta podía traspasar los límites del intelecto y conectar con la fuente, y en las frases siguientes, escogidas entre otras muchas queda muy claro. 

-“Cualquiera que esté involucrado en la búsqueda de la ciencia se convence que hay un espíritu manifiesto en las leyes del Universo...”.

-“No he llegado a comprender las leyes fundamentales a través de la razón”.

-“La cosa más hermosa que podemos experimentar es el sentido del misterio. Es la fuente de la que emana todo el arte verdadero, la ciencia verdadera. Quien no haya jamás probado esta emoción, quien no se ha detenido para meditar y quedar cautivo en temerosa admiración, está como muerto; su vida se ha apagado”.

La Kabaláh nos enseña que todo es el Uno-Espíritu, que todo es Luz, luz que se va cristalizando desde el Mundo de la Emanación, pasando por los mundos siguientes hasta llegar el mundo de Assiáh, máxima cristalización de la Luz Una.

Todo es Luz, todo es Espíritu-Vida Una, en todas partes, en todo el Universo, Amor de Dios expresándose a través de su creación. Y la luz se manifiesta como energía en todo el Universo. Dedujo la famosa ecuación que relaciona la Luz-energía - a - con la masa-materia - m - y la velocidad de la luz-vibración - v -.
Esta ecuación implica que la energía de un cuerpo en reposo E es igual a su masa m multiplicada por la velocidad de la luz c al cuadrado:

E = mc²           a = m v²

Sustituyendo los valores numéricos de las letras que forman la ecuación tenemos:

1 = 40 x 3002  -    1 = 40 x 90.000

Sumando los valores de todas la letras que componen la ecuación tenemos el resultado de 13. Valor de la palabra Ejad - Uno y  Ahabáh - Amor:
Uno - Ejad - dja - 4 + 8 + 1 = 13
Amor - Ahabáh - hbha - 5 + 2 + 5 + 1 = 13

La Unidad-Luz-Dios-Infinito es Amor manifestado en toda la creación. Toda la creación es un acto de Amor incondicional de Dios por su creación, por ello nos pide: “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo”.

En esta ecuación Einstein nos enseña que Todo es Uno, y que todo es Amor. Nuestro destino es amar sin condiciones, ver más allá de este mundo de apariencias y de multiplicidad para experimentar la Luz del amor que nos mantiene unidos a todo y a todos los seres en todas partes. Somos luz manifestándose en la multiplicidad.

Estas tres letras son y no por casualidad las tres letras madres, de las que surgirá todo, son los tres elementos primordiales:

a - Aire primordial
v - Fuego primordial
m -  Agua primordial

Son a su vez la primera, media y penúltima letras del alfabeto, pilares sobre los que se sostiene todo lo creado, nos sugiere la forma en que la Luz Infinita - a -, se cristaliza hasta formar la materia - m - y como dicha luz se manifiesta por medio de la vibración-Conciencia - v -. Todo una vez más se resume en que “Todo es Uno, “Lo Uno se manifiesta en lo múltiple”...

“La Creación es una expresión de la energía que fluye constantemente del Amor de Dios, de este flujo existe la fuerza a través de la cual emana ese amor, es un proceso constante y continuo del Amor Omnipresente de Dios.” (A. Stoof, médico kabalista, La Kabaláh universal).

En el Zohar, Bereshit 15a dice:
“El Poder más misterioso se envolvió en la clave más ilimitada, sin separarse de su vacío, permaneciendo plenamente incognoscible de la fuerza de las sacudidas hasta llegar a un punto celestial misterioso: Alef - a -. Más allá de este punto no existe nada cognoscible, y por lo tanto, recibe el nombre de Reshit - Principio, la expresión creativa que es punto de partida de todas las cosas Mem - m - Shin - v -.  Es decir, se nombra a lo creado Shem - Nombre: m v.

Escritas en diferente orden tenemos:

a m v

Dios nos pide, no solo a “su pueblo”, sino a toda la humanidad, que recordemos a través de la oración diaria, al costarnos, al levantarnos, al salir de casa, cuando vayamos de viaje por los caminos, que se la recitemos a nuestros hijos, en fin en todos los instantes de nuestra vida... Lo que nos pide es que El debe estar presente en todo momento en nuestra conciencia, en nuestros pensamientos, sentimientos y actos, lo cual implica “Un recto hacer, un recto hablar, un recto pensar, un recto sentir”.

Einstein mediante su intuición-conexión va más allá de la fórmula científica, nos recuerda, a través de ella, que todo fue creado para que la criatura, su creación, desenvuelva la conciencia de estar “Receptivo, a la escucha”, y por tanto debemos repetir diariamente: el Shemáh:

“Shemá Ishrael, Adonai eloheinu, Adonai Ejud” Escucha Israel, el Señor es tu Dios, el Señor es Uno”.

Esta escucha viene anunciada en las tres letras madres, convirtiéndose la Alef-Luz en Ain-el ojo que se hace receptivo a la luz de la Alef.

[ m v Shemá - Escucha

El Ojo es lo que nos permitirá a través de la escucha atenta, percibir y realizar en nosotros la experiencia viva del amor que es Uno. Escuchar nos lleva a ir más allá de los velos de las apariencias, y llegar a ser Uno con todo, con la Vida Una.

El infinito Alef - a - se percibe a través del ojo-Ain-[ y de este modo llegamos a ser libres, cambiamos nuestro paradigma ya que estamos creando conscientemente nuestra realidad, esto es lo que nos enseña el Shemá,  cambiar nuestra forma de observar el universo, cambiar mi forma de pensar, etc... si cambio el punto de observación de la realidad y lo amplío, cambiará lo que pienso, lo que deseo, lo que hago... y esto nos llevará a una línea de tiempo que hará que desaparezcan las “ilusiones” de las apariencias. Por tanto un cambio en el punto de vista del observador hará que se produzcan cambios en la realidad del día a día. 

Mario Satz dice: “lo instantáneo aquí es eterno y allí al revés, lo instantáneo allí es eterno aquí”. Cambio de paradigma, la escucha nos permite transformarnos desde la Ain - [ - instante en Alef - a - Infinito, experimentamos, hacemos una experiencia viva de que lo aparentemente es finito, en realidad es Infinito.

Maricarmen Blasco
Barcelona Diciembre, 2005

Trabajo Práctico del Curso de Introducción a la Kabaláh, entregado a Portal HINÉNI por Maricarmen Blasco, Barcelona, España, en Diciembre de 2005